Poka-yoke es un término japonés que viene a significar:

Poka: Error no intencionado, equivocación…
Yoke: Evitar (yokeru)

Es decir, “evitar equivocaciones”.
Un dispositivo poka-yoke ayuda a evitar equivocaciones (prevenir errores). Podríamos decir que la traducción más fiel de Poka-Yoke sería “a prueba de errores”.

Originalmente Shigeo Shingo (uno de los creadores del TPS) lo bautizó como baka-yoke, que vendría a ser “a prueba de tontos”, pero cambió el nombre a poka-yoke para evitar susceptibilidades.
En cualquier caso, esto nos aporta un dato más: un poka-yoke es un dispositivo “a prueba de errores” que impide la generación de defectos o hace muy fácil su detección.

Este era el objetivo de Shigeo Shingo, crear sistemas simples de asegurar la calidad en el origen, evitando posibles causas de error tales como:

  • intercambios
  • olvidos
  • sustituciones
  • interpretaciones erróneas, etc.

Un ejemplo cotidiano de poka-yoke es el de las tarjetas de memoria: tarjetas telefónicas, SD, etc.

En este tipo de tarjetas se ha estandarizado una geometría concreta que es aprovechada por los espacios donde debe ser insertada, de modo que no sea posible colocarla incorrectamente.

En el caso de las tarjetas telefónicas hay un chaflán que permite vincular la tarjeta con su posición correcta en el teléfono.

En el caso de las tarjetas de memoria (por ejemplo, las SD), con su perfil se da un paso más para un mayor aseguramiento de un uso correcto:

 

Los Poka-Yokes no son indispensables para evitar los errores, pero sí reducen (o eliminan) el riesgo de que éstos ocurran.
Dicho de otro modo, la ausencia de poka-yokes en estos simples dispositivos inundaría de llamadas los servicios de atención al cliente de telefonía móvil o fabricantes de tarjetas de memoria.

Si pasamos ahora a las operaciones de fabricación, en las que puede haber mecanizados o ensamblajes a veces simples pero muy repetitivos, el riesgo de cometer errores puede ser muy alto independientemente de la complejidad de las operaciones. Los poka-yokes ayudan a minimizar ese riesgo con medidas generalmente sencillas.

El poka-yoke puede diseñarse para controlar los errores o para advertir sobre ellos.

1- Función de control:

Sería el caso de las tarjetas. Se ha diseñado el poka-yoke para impedir que el error se consume.

2- Función de advertencia:

En este caso el error puede llegar a producirse, pero el dispositivo reacciona cuando va a tener lugar para advertir al operario del riesgo. Por ejemplo, mediante barreras fotoeléctricas, sensores de presión, etc.

 

Características técnicas del poka-yoke

Como en el ejemplo de las tarjetas, será mejor cuanto más simple, pero existe una gran cantidad de sensores y medidores que pueden apoyar a sus funciones, como son el caso de:

  • sensores de proximidad
  • sensores de movimiento
  • visión artificial
  • testigos de nivel de líquidos
  • barreras fotoeléctricas
  • termómetros
  • medidores de presión
  • contadores
  • detectores de vibración

Ventajas del Poka-Yoke:

  • Se minimiza el riesgo de cometer errores y generar defectos.
  • El operario puede centrarse en operaciones que añaden valor, en lugar de dedicar esfuerzo a comprobaciones para la prevención de errores o a la subsanación de los mismos.
  • Implantar un poka-yoke supone mejorar la calidad actuando sobre la fuente del defecto, en lugar de sobre controles posteriores.
  • Se caracterizan por ser simples y económicos.

El poka-yoke tiene como misión apoyar al trabajador en sus funciones. En el caso en que el dispositivo forme parte del funcionamiento de una máquina, es decir, que sea la máquina la que reaccione o se sirva del dispositivo antierror, estaremos hablando de otro concepto similar: “jidoka” (automatización “con un toque humano”).