Una lectura del objetivo principal del Lean Manufacturing sería:
Reducir al mínimo indispensable el tiempo que transcurre desde que se conoce la necesidad del cliente hasta que se cobra por haberla satisfecho.

Tres aspectos a tener en cuenta:

Calidad (la que cubre las expectativas del cliente)
Coste (Mínimo, tomando como referencia a la competencia)
Servicio (el que requiere el cliente, en el plazo convenido)

Actualmente el cliente pide productos “a medida”, la oferta es tan grande que ya no se conforma con cualquier cosa. Es por esto que las grandes series de producción son cada vez menos frecuentes y hay que estar preparados para fabricar rápidamente pedidos de bajo volumen.

Enfoque tradicional de Fabricar grandes lotes según previsión de la demanda de cliente à llenar los almacenes à enviar según demanda del cliente à cliente satisfecho

  • Ventajas: confiamos en nuestras elevadas existencias para enviar al cliente cuando lo requiera, podemos aplicar la teoría del “lote económico”
  • Inconvenientes: riesgo de obsolescencia, más dificultad para detectar defectos, más espacio necesario, mayor coste de inventarios, no apropiado para el suministro de pequeños lotes.

 

Enfoque de satisfacción al cliente del Lean Manufacturing:

Fabricar pequeños lotes según demanda del cliente à almacenar lo estrictamente necesario à enviar a cliente en cantidad y plazo justo (JIT) à cliente satisfecho

(Esta segunda alternativa implica plazos de reacción muy cortos, es decir: cambios rápidos de referencia en máquinas, flujo continuo, eliminación de esperas y colaboración de los proveedores)

  • Ventajas: los defectos se detectan más fácilmente, se necesita menos espacio, menor coste de inventarios, apropiado para el suministro de pequeños lotes
  • Inconvenientes: carecemos de un colchón de material que nos proteja de los fallos del proceso (si algo bloquea el proceso –incluyendo los proveedores-, se pone en riesgo el plazo de entrega), necesitamos que los cambios de referencia sean rápidos (no podemos depender del “lote económico”)

 

Reducir los plazos de entrega al mínimo significa dedicar el tiempo sólo a aquello que es necesario para avanzar en el proceso. No se trata por tanto de hacer las cosas de forma muy diferente, sino más bien de dejar de hacer aquello que no aporta nada. En definitiva, se trata eliminar el despilfarro.

En resumen: el Lean Manufacturing pretende alcanzar la satisfacción del cliente mediante la eliminación del despilfarro, que lleva a reducir al mínimo los plazos de entrega, reduciendo al tiempo los costes y mejorando la calidad.