Heijunka es una palabra japonesa que quiere decir “nivelación”.

“Nivelar”
1. Poner un plano en la posición horizontal justa.

El casillero Heijunka es una herramienta que ayuda a mantener la horizontalidad en la producción, absorbiendo las desviaciones por las variaciones de la demanda.

El sistema Heijunka no varía la producción según la demanda del cliente, sino que se basa en ella para ajustar los volúmenes y secuencias de productos a fabricar para conseguir una producción que evite los despilfarros:

MURA (falta de uniformidad)
MURI (sobrecarga, uso inadecuado de los recursos)

En una producción tradicional por grandes lotes la caga de los medios de producción vendrá condicionada por la demanda:

Inconvenientes de la producción tradicional por grandes lotes:

al manejar grandes lotes hay necesidades de espacio, riesgo de obsolescencia y falta de calidad
no hay equilibrio en el uso de los recursos
falta de capacidad de reacción, dado que los periodos de fabricación son relativamente largos

Con la nivelación de la producción (Heijunka) se compensan las variaciones en la demanda mediante variaciones en las combinaciones de productos a fabricar, de modo que la carga de los medios de producción permanezca más o menos constante.

Ventajas de la producción nivelada:

se manejan lotes reducidos (espacios reducidos, mejora de la calidad)
uso de los recursos equilibrado
alta capacidad de reacción (alta capacidad de adaptarse a variaciones repentinas de la demanda)
El inconveniente que tendrá la producción nivelada es que “hay que estar preparado para ello”, ya que implica la necesidad de realizar cambios rápidos de referencia (SMED), gran flexibilidad en los medios de producción y polivalencia por parte del personal para poder fabricar distintas referencias.

La herramienta que permite planificar la producción en el corto plazo es el casillero Heijunka (“Heijunka box”).

Diseño del casillero Heijunka:

Aunque puede adoptar distintas configuraciones al final debe ser sencillo identificar qué productos deben fabricarse en qué intervalo de tiempo.

Normalmente habrá una línea de tiempo que se dividirá en intervalos de producción (por ejemplo, 15 minutos, 1 hora…)
En cada uno de esos intervalos cabrá la posibilidad de fabricar una determinada combinación de productos (por ejemplo, 4 del P1 y 2 del P4; o 5 del P3 y 0 del resto; o…) Lo importante es que la carga de trabajo que supone pueda ser absorbida en ese intervalo de tiempo.
En la medida de lo posible se debe tratar siempre de reducir al mínimo el tamaño de los lotes para ganar en flexibilidad y reducir stocks.