Cómo sacar el máximo partido a nuestro tiempo con la Técnica Pomodoro

Photo by Marcelo Leal on Unsplash

Tiempo de lectura: 3 min 30 s

Resumen: La técnica Pomodoro es un sencillo método para conseguir concentrarnos en lo que consideramos importante y mantener la mente ágil toda la jornada. Se basa en dividir el tiempo de trabajo disponible en bloques se 25 minutos llamados pomodoros, entre los cuales se realizan descansos de tiempo determinado. El sistema permite realizar fácilmente un registro de duración de las tareas, para sacar conclusiones para la mejora continua o para lo que necesitemos.


Debo decir que lo primero que me hizo interesarme por este curioso método de gestión del tiempo fue su nombre. Pomodoro es tomate en italiano. La técnica del tomate?De qué va esto? Estamos ante una dieta a base de verduras para mejorar la concentración? O quizás algo aún más absurdo? Pues no. Resulta que el pomodoro no es más que un temporizador de esos de cocina, que girando su mitad superior nos permite seleccionar el tiempo y después tic, tac, tic, tac, va girando en sentido contrario hasta que llega al final y suena un timbre. Van de miedo para que los macarrones te queden al dente o el arroz no se pase. Y pueden tener distintos diseños, pero por lo visto el mas corriente en Italia tiene forma de… pomodoro.Pues bien, a Francesco Cirillo se le ocurrió hace años que podría ser una herramienta muy útil para aprovechar al máximo nuestro tiempo de trabajo e incluso mejorar la gestión del mismo.El método es tan simple que puede causar desconfianza, pero los resultados pueden ser verdaderamente sorprendentes. Aunque… no nos dejemos engañar, sí que es simple, pero ponerlo en práctica exige disciplina. Y una vez en marcha podemos complicarlo como queramos para sacarle el máximo potencial.


Así funciona la técnica Pomodoro:
Necesitaremos un temporizador que tengamos visible. Sin tenemos un bonito pomodoro estupendo, si no, vale igualmente el del móvil, el del reloj… Temporizadores online hay cientos. Yo uso desde hace años http://e.ggtimer.com y para mi sorpresa descubrí que tenía la opción http://e.ggtimer.com/pomodoro. Luego he visto que no es ni mucho menos el único.Necesitaremos igualmente un lapiz y una hoja de papel. (Yo uso evernote. No me gusta acumular papeles, qué le voy a hacer.)…y nada más!
El fundamento de la técnica es mantener la atención en aquello en lo que hemos elegido trabajar durante 25 minutos. No parece difícil.Durante esos 25 minutos no se debe hacer otra cosa que no sea lo que hemos anotado que vamos a hacer. Debemos evitar las interrupciones y aplazar todo lo que surja.Pasados estos 25 minutos hacemos una marca en el papel y tomamos un descanso de entre 3 y 5 minutos. En este descanso debemos estar tranquilos, no se debe aprovechar para realizar tareas, aunque sean personales, que requieran un esfuerzo intelectual. Podemos leer, charlar, servirnos un café…Terminado el descanso iniciamos el segundo pomodoro. Otros 25 minutos de trabajo concentrado en las tareas preestablecidas y no otras. Cumplido el tiempo, hacemos una nueva marca y nuevo descanso de entre 3 y 5 minutos.Así sucesivamente hasta que tengamos 4 marcas que indican que hemos consumido 4 pomodoros, o lo que es lo mismo, 100 minutos de trabajo efectivo. En tal caso el siguiente descanso se alarga hasta 20 o 30 minutos.En resumidas cuentas, podemos aplicarlo así:Trabajar 25 minutos (/), descansar 3 minutos, trabajar 25 minutos (//), descansar 3 minutos, trabajar 25 minutos (///), descansar 3 minutos, trabajar 25 minutos (////), descansar 30 minutos, trabajar 25 minutos (/), descansar 3 minutos,… ¿parece mucho tiempo de descanso? Si probásemos a registrar el tiempo que dedicamos en una jornada normal a trabajar en lo que consideramos importante y además de forma concentrada, seguramente acabaríamos sorprendidos. En cualquier caso, aunque el pomodoro debe durar siempre 25 minutos, la duración de los descansos admite cierta flexibilidad.


¿Qué hacemos con la interrupciones durante esos 25 minutos? Quizás nos interrumpan con una llamada. Lo correcto en tal caso sería pedir amablemente a esta persona tratar el tema más tarde, de forma que esa actividad se convierta en algo planificado en un pomodoro futuro y no una interrupción del actual.Quizás recordemos de repente que debemos hacer algo importante. ¿Qué es tan importante para no poder esperar 25 minutos? Si no está previsto no debemos abordarlo. Anotémoslo para el siguiente pomodoro.Quizás acabemos todas las tareas antes de los 25 minutos. Bien, dediquemos el tiempo restante a planificar a qué dedicaremos el siguiente.
25 minutos no es mucho tiempo. Tener esa lista de tareas definida y un tiempo concreto y visible para hacerlas nos hace ponernos las pilas y estar a lo que estamos. Además, cada periodo de trabajo lo encaramos frescos, ya que estas pausas forzadas previenen el bloqueo mental.


El método propone que dejemos de medir la duración de las tareas en minutos u horas y pasemos a medirlas en pomodoros. El pomodoro es nuestra unidad de tiempo. Cuando vamos cogiéndole el tranquillo al método, esto se vuelve muy fácil. Si hemos evitado las interrupciones es muy fácil al final de la jornada ver en un simple registro cuantos pomodoros me ha llevado preparar un proyecto, redactar un informe, realizar un diseño… Luego multiplicamos por 25 y obtenemos los minutos de trabajo efectivo dedicado. No hay duda, es más fácil contar tomates que minutos.Este simple registro nos abre la puerta de la mejora continua. Porque nos permite ver a qué dedicamos más tiempo y analizarlo.Sin embargo, puesto en práctica resulta difícil en ocasiones cuadrar estos 25 minutos. Tendremos reuniones, citas, compromisos… que nos obliguen a parar antes de los 25 minutos. Personas cuyas llamadas debemos responder y visitas que debemos atender. Esto es la vida real, y la vida real no nos permitirá defender el tomate a toda costa. Para aquel que pueda, que aproveche, que haga un registro del tiempo consumido en pomodoros y saque conclusiones para la mejora. Y el que no pueda…, que aproveche igualmente todo lo que pueda de lo mucho bueno que tiene la técnica. Quizás tenemos una reunión en 20 minutos, bien, fijemos un periodo de unos  15 minutos de trabajo intensivo en lo que hayamos decidido hacer y acudamos tranquilamente en 5 minutos relajados y con un par de minutos de antelación a la sala de reunión. Esto ya no es un pomodoro, el pomodoro sólo puede tener 25 minutos, pero es igualmente un periodo de trabajo concentrado y sin distracciones en tareas elegidas con criterio, seguido de un periodo de descanso que nos permite abordar frescos el siguiente desafío. Insisto, esto ya no es la técnica pomodoro, pero no tenemos porqué renunciar a su esencia porque tengamos que ajustar los periodos de trabajo a 20-30minutos en función de los sucesos que vayan ocurrir durante el día.


En definitiva, si buscamos un método sencillo para organizar nuestras tareas y trabajar sobre ellas en las mejores condiciones posibles, maximizando la concentración y minimizando las interrupciones, la técnica Pomodoro es un una opción muy interesante. La mejor fuente para profundizar, la del autor: https://cirillocompany.de/pages/pomodoro-technique#how

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies